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Ría de Avilés

Asturias, Fotografía documental, Sociedad y Cultura / No Comment / 21 julio, 2019

Renacer en la ría de Avilés

Atardecer en la ría de Avilés desde la playa de San Balandrán. ©Miki López

Renacer en la ría de Avilés

Quedará mucho por hacer pero desde hace unos años, la ría de Avilés, comienza a ser uno de esos rincones por los que me encanta perderme con la cámara al hombro. El estuario avilesino, poco a poco, vuelve a dar tímidas muestras del paraíso que fue antes de la llegada de ENSIDESA a mediados del siglo pasado. La construcción y puesta en funcionamiento del monstruo siderúrgico, terminó por convertir Avilés en toda una ciudad industrial abriéndola a una modernización difícil de imaginar pocas décadas antes. Pero, a la contra, transformó su ría en un vertedero pestilente y venenoso del que desapareció prácticamente cualquier vestigio de vida.

La llegada de ENSIDESA

Vivo en Avilés desde 1996. Vine por obligación y casi a regañadientes, pero hoy tendrían que echarme a la fuerza de esta ciudad que terminó por conquistarme. Me encantan sus calles, sus lunes vigorosos y  sus gentes, felizmente mestizadas entre asturianos, andaluces, extremeños y demás nativos extrarregionales que ayudaron a dar forma a un Avilés integrador y solidario que poco a poco se va liberando de su sambenito de ciudad irrespirable.

Marcador Medio Ambiental

Y la ría es el marcador medioambiental que da cabida a la esperanza aunque todavía siguen siendo habituales vertidos de dudoso origen que la propia conciencia ciudadana se apresura a denunciar. Los arenas continúan siendo poco recomendables para el uso recreativo. Pero bien es cierto que los aromas a salitre y yodo se van imponiendo poco a poco a las pestilencias industriales y hacen que los paseos por estas orillas se conviertan en tardes fotográficas espectaculares.

Uno de esos rincones ideales es la playa de San Balandrán,  donde cada atardecer se convierte en un momento mágico que esconde el sol entre las grúas del puerto de Raíces. Y esa magia reside en el hecho de que, aunque vayas mil veces, tendrás mil fotografías diferentes.

Vivir Avilés es vivir abierto a una ría que abre su horizonte al mar cantábrico. Y de eso saben mucho los avilesinos que de nuevo, parecen implicarse en el saneamiento de su entorno.

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