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Miki López
Lagos asturianos. Lago de Valle de Somiedo al atardecer
Miki López

- Fotoperiodista desde 1991 - Jefe de Sección de Fotografía de La Nueva España desde 2010 - Todos los días intentando aprender el oficio más hermoso del mundo

Reino sin rey

Asturias, Fotoperiodismo, Sociedad y Cultura / No Comment / 27 mayo, 2016

Bosque en los Picos de Europa. 19 de mayo de 2016. © Miki López/La Nueva España

Bosque en los Picos de Europa. 19 de mayo de 2016. © Miki López/La Nueva España

Caminamos entre los árboles. La brisa es suave. En ocasiones se arremolina entre los troncos cubiertos por líquenes y musgo, transportando el frescor de los neveros que todavía resplandecen bajo el sol de mayo. Los vemos entre el follaje verde esmeralda de las hayas, repartidos por las canales sombrías de este macizo sur de los Picos de Europa. Cruje la hojarasca seca bajo nuestras botas en este reino del urogallo, en este reino sin rey que, aun así sigue siendo todo un paraíso. Sobre la marcha, los miembros del proyecto Life Urogallo nos explican el proyecto de recuperación de uno de los emblemas de la fauna cantábrica. Los profesionales del periodismo hemos perdido muchas de nuestras facultades en estos tiempos de revolución tecnológica, pero aun mantenemos la capacidad crítica de distinguir entre los sueños y la realidad. Y la realidad sigue siendo tozuda por muy buenas que sean las intenciones. Con mucho esfuerzo y dinero de por medio, estos especialistas han conseguido soltar dos pollos de urogallo en las inmediaciones de Posada de Valdeón. Uno murió a los dos días y el otro tiene un futuro incierto dentro de un entorno hostil y cambiante que ya ha dejado de ser un refugio para el urogallo. Cambio climático, alimañas, presión urbana…todo parece jugar en contra del ave de los celtas, el hermano del capercaillie escocés que desplegaba con arrogancia su espectacular plumaje durante el cortejo, incluso descuidando su propia seguridad en el afán vital de apareamiento. Me recuerdan un poco al dodo, el ave que popularizo la película infantil «Ice Age». Los productores de Pixar crearon la caricatura de una animal bobalicón que se extinguía victima de su propia estupidez. Resulta paradójico que en la realidad, el urogallo, pueda ser víctima de la estupidez humana. Solo una víctima más.
Mucha suerte amigos. La vais a necesitar.

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