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Maíz de diseño

Uncategorized / 2 Comments / 14 octubre, 2009

Miguel Sierra y los tortos del futuro. Tapia.  © Miki López

Miguel Siera y los tortos del futuro. Tapia. © Miki López


Mientras el cambio climático lo permita el ciclo del maíz seguirá iniciándose con los primeros calores primaverales y seguirá terminando con su recogida entrado ya el mes de octubre. En otros tiempos el final de ese círculo vital se celebraba por todo lo alto. Las esfoyazas eran fiestas que nuestros abuelos todavía recuerdan con nostalgia y que nosotros solo conocemos como recreaciones folclóricas de algún mercao Astur en el que terminas pringao con un torto con picadillo. O con queso cabrales, que ahora se estila mucho. Cuando era un crío mi abuelo comía «papas». Era una pasta amarilla densa de maíz que se solidificaba en el plato y que cogían en grandes cucharadas que luego mojaban en un cuenco de leche. Recuerdo el paladar áspero y el sabor intenso de aquella mezcla con un cierto repelús.
Maíz. Orbón, Castrillón.  © Miki López

Maíz. Orbón, Castrillón. © Miki López


Y como tantas cosas, eso ya pasó a la historia culinaria familiar. Desde que el maíz de «mesa» se cambió por el de forraje, que es el que vemos hoy en día y cuyo uso es exclusivamente ganadero, los croissants y otras chucherías industriales se hicieron amos y señores de los desayunos y meriendas de mis mayores.
Por eso, el día que les enseñé la foto del repostero Miguel Sierra, con una delicatessen de maíz que les dije sabía igual que aquellas papas, me miraron casi con preocupación por mi estado mental. Cuando les dije el precio del bocadito, la sorpresa terminó en carcajada.
Lo que está claro es que Miguel Sierra había convertido un alimento esencial para los pobres de ayer, en un capricho culinario casi pensado para los ricos de mañana. La esencia es la misma. El destino ya no tanto.
A mí me gusta más el moderno. Sierra le pone chocolate por encima. Y eso me pierde.

2 Comments
  • Fernando / octubre 15, 2009 / Responder

    Pa chocolate vale, pero en esi nuevu «tortu», ¿donde pones el picadillo?

  • mikilopez / octubre 15, 2009 / Responder

    Imaginación Fernando, imaginación. Igual glaseando el picadillo o metiéndolo en hidrógeno líquido….

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