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Miki López
Lagos asturianos. Lago de Valle de Somiedo al atardecer
Miki López

- Fotoperiodista desde 1991 - Jefe de Sección de Fotografía de La Nueva España desde 2010 - Todos los días intentando aprender el oficio más hermoso del mundo

La casa de los Muertos

Uncategorized / 10 Comments / 2 abril, 2010

Chupano, El Reblinco. 31 de marzo de 2010. © Miki López


El pasado miércoles, varios compañeros de prensa tuvimos la «suerte» de recorrer en visita guiada el barrio de El Reblinco, una de esas zonas de Avilés que existen pero que casi nadie quiere reconocer. El barrio queda encajonado entre las vías del tren, una subestación eléctrica, instalaciones industriales y la antigua carretera nacional 634. Es uno de esos lugares en los que el instinto de supervivencia te dice que pases de largo, que allí no se te pierde nada salvo que seas yonqui, policía o asistente social. Y lo más extraño es que en ese lugar vive gente de los más normal. Personas con hijos pequeños a los que las circunstancias de la vida les han obligado a aposentar el culo en un territorio sin ley, abandonado a las consecuencias del tráfico de drogas y en el que los vecinos no se atreven a dejar sus casas solas por temor a los destrozos y los robos de una parte del vecindario con más antecedentes delictivos que media prisión de Villabona.
La entrada en el barrio es espectacular. En lo que posiblemente fue un hermoso patio de un antiguo bar, las bolsas de basura y los restos de muebles, televisores, ordenadores y demás mobiliario doméstico, son la antesala de «La Casa de Los Muertos». Un vano sin puerta y tres ventanas con las persianas rotas y agujereadas flanquean la entrada a un lugar de olor nausebundo, defecaciones y aguas amarillentas entre escombros y toneladas de mierda y jeringuillas. En una de las paredes, en letra azul cursiva, una pintada da nombre al lugar: «La Casa de los Muertos».

El Reblinco. 31 de marzo de 2010. © Miki López


Hace más de 15 años, en la calle de la Lila, conocí los primeros «Chupanos», los infernales «hogares» de los heroinómanos más degradados física y mentalmente por el consumo de dosis altamente adulteradas. Comparado con este garito en el entorno de La Maruca, puedo asegurar que aquellos eran verdaderos hoteles de cincos estrellas. En ese antro de muertos vivientes, los «clientes» de El Reblinco se administran sus dosis de porquería en vena en unas condiciones tan lamentables que solo la entrada supone un riesgo para la salud. Simplemente da miedo. Y pena.

El Reblinco, 31 de marzo de 2010. © Miki López

10 Comments
  • Fernando / abril 2, 2010 / Responder

    Estos sitios existen en casi todas las poblaciones medianas, y no suelen estar muy escondidos, aunque milagrosamente, casi nadie los ve.

  • Daniel Gutierrez Granda / abril 2, 2010 / Responder

    Siempre es tremendo ver en la situaciones tan duras que viven mucha gente.

  • Lili / abril 2, 2010 / Responder

    Por casualidad he encontrado esta pagina.Kisiera dar la enhorabuena a la persona k ha escrito el articulo por k ha puesto «todo» lo k se ve y no se ve.Se ve la delincuencia y etc , pero tambien se ve k vivimos personas normales.
    Yo soy una de ellas k por circunstancias de la vida me he tenido k venir a vivir aki con mi familia.Tengo un bebe y la verdad no me gustaria k creciera aki , pero ye lo k hay.
    Espero k con todo este bombo y platillo se solucione algo.Ome¡¡ milagros a lurdes pero un poco mas de calidad de vida.
    Y otra vez enhorabuena.Espero k sirva para algo.

    • mikilopez / abril 4, 2010 / Responder

      Sinceramente espero que os solucionen un problema que se está prolongando demasiado en el tiempo. Como bien dices no se trata de pedir milagros, pero lo que no es justo tener que vivir con la impotencia de ver como esos «vecinos» viven acojonando a los demás sin ningún tipo de problema, conviertiendose en una especie de reyes del barrio de acción impune. Mucho ánimo y esperemos que se vaya arreglando el tema.

  • Paco Paredes / abril 5, 2010 / Responder

    Hace años me tocó hacer algo parecido en Oviedo,por suerte esa zona ya desapareció.
    Fue una experiencia inolvidable por muchos años que han pasado.
    En un momento descubrimos a una chica tumbada en un sofá…pensamos que estaba muerta…rodeada de agujas ratas muertas…el infierno en vida.

  • Imagen-ia / abril 10, 2010 / Responder

    Muestra de que no nos hace falta encender la tele y poner «Callejeros» pa saber que estas cosas existen y las tenemos al lao de casa. Mala situación pa todos, pa vecinas y también pa todas estas personas, a las que tampoco nadie ayuda, y que parecen no existir. Tantas cosas deberían de cambiar…Alucinante también lo de Barcelona, cerrando todos los pasos inferiores en los que muchos sintecho viven, alegando que «ya no son necesarios, que nadie los usa». Que narices. Se deshacen del problema y al pobre se lo multiplican.

    • mikilopez / abril 10, 2010 / Responder

      Ahora que mencionas «Callejeros» más de una vez creo que ese tipo de programas nos hacer caer en el riesgo de vanalizar el asunto. Nos acostumbramos a verlo como una cosa tan normal que ni siquiera te planteas la solución.

  • LIli / agosto 16, 2010 / Responder

    Hola Miki.Saves?.despues de 4 meses creo k se han dado cuenta k havia k limpiar ese local infestado d toda clase de alimañas.Un urra¡¡.Haver lo k nos dura.mas vale tarde k nunca.

    • mikilopez / agosto 20, 2010 / Responder

      Me alegro un montón.
      Saludos y suerte para que siga así

  • Fan / noviembre 20, 2013 / Responder

    El señor de la foto, es el padre de Chiri? Chiri era el cantante del grupo Madera Rock, y se crió y vivió ahí muchos años, pero no sé si seguirá en el barrio. Lo pregunto porque el Chiri se parece bastante a ese señor.

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