Si estás interesado en esta foto, contacta con info@mikilopez.com

Book Online

* Please Fill Required Fields *
Miki López
Lagos asturianos. Lago de Valle de Somiedo al atardecer
Miki López

- Fotoperiodista desde 1991 - Jefe de Sección de Fotografía de La Nueva España desde 2010 - Todos los días intentando aprender el oficio más hermoso del mundo

Consumo

Uncategorized / 2 Comments / 8 diciembre, 2009

Mercado de los lunes. Avilés, 7 de diciembre de 2009. © Miki López


Pensaba que hoy iba a ser un día de tranquilidad comercial, una especie de lunes anodino adormilado por las primeras fiestas de este mes de diciembre sin frío. Pero el tradicional mercado de abastos de Avilés me cogió por sorpresa haciendo este puente de la Constitución una jornada de asueto mucho más corta de lo habitual. Si el centro de la ciudad se encontraba prácticamente vacío, el parque y la pista de la exposición de Las Meanas eran un hervidero de movimiento consumista de estilo tradicional realimentado por la carpa de patinaje sobre hielo colocada en los aledaños del estadio Suárez Puerta. Me hubiese encantado quitarme las botas y calzarme las cuchillas ultradeslizantes de unos patines tan azules como la ORA, que te cobran 5 euros la otra «hora» de gélido deslizamiento. No es tan caro comparado con las tarifas del aparcamiento de pago . Pero como no quería competir por una lesión fibrilar como la del amigo Bilic, opté por ponerme las botas disparando fotos de la vertiginosa actividad de un mercado donde los productos más tradicionales de la huerta asturiana, compiten con la productividad más «bucanera» de los manteros, verdadero azote de la SGAE con capacidad de ofrecerte todo un Rolex «casi de oro» a precio de Casio plastificado. Buen mercado el de Avilés. Que no pare.

2 Comments
  • Saray Alonso / diciembre 9, 2009 / Responder

    Eso es lo que tenemos, esa esencia avilesina…
    La novedad de la pista de hielo que todos probamos, aunque por ello casi te saquen un riñón y pierdas el otro en una caída; ese mercado semanal plagado de voces y cotilleos, ofertas y crisis; ese olor a las castañas recién hechas y el par de guitarristas que te contagían ese punto de alegría que te quita el frío…

    Eso que a veces acaba cansando pero sin ello Avilés, no sería Avilés.

    Felicidades por el blog, me encanta.

  • mikilopez / diciembre 9, 2009 / Responder

    Es cierto lo de la esencia cansina de Avilés. La verdad es que a mi también me cansa, pero también me encanta. Y sarna con gusto no pica.

Leave a reply